El uso compartido es una manera de incrementar las oportunidades para que las y los niños y adultos estén más activos físicamente. Se trata de dos o más entidades — normalmente una organización de una escuela, del gobierno de la ciudad o privada — compartiendo espacios al interior y al aire libre como gimnasios, campos deportivos y campos de juego. El concepto es simple: compartir los recursos para reducir costos y mantener comunidades saludables.
Ejemplos de acuerdos de uso compartido:
Los resultados de investigaciones son claros: Entre más activos son los niños y niñas, más saludables son ahora y cuando crezcan. Sin embargo, hay algunos lugares que hacen la actividad física mas difícil en lugar de mas fácil. El lugar es importante ya que expertos actualmente saben que el lugar donde vivimos, trabajamos y jugamos — el ambiente físico mismo — determina, en gran medida, si vamos a estar sanos.
Muy a menudo, los chicos y chicas encuentran la entrada al asfalto (patio) de la escuela o cancha de baloncesto cerrada después de las horas escolares, privándoles de la oportunidad de estar activos. El cierre de las instalaciones de recreo después de la escuela deja a muchos niños y familias luchando por incorporar la actividad física a sus rutinas diarias. Pueden vivir en un área sin un parque cercano o no tener los medios para comprar un equipo de ejercicio o una membrecía en un gimnasio.
Los acuerdos de uso compartido pueden darle solución a estos problemas. El uso compartido puede facilitar la actividad física al proveer, a niñas, niños y adultos por igual, lugares para hacer ejercicio y jugar que son seguros, convenientemente localizados y atractivos. Además de tener sentido desde una perspectiva de salud, los acuerdos de uso compartido tienen sentido financiero porque se construye sobre patrimonio que ya existe en la comunidad. El compartir espacio existente es más barato y más eficiente que duplicar las mismas instalaciones en otras partes de la comunidad.
El uso compartido se está llevando a cabo en ciudades a lo largo de California y de toda la nación. De hecho, el concepto de uso compartido no es nuevo. Las escuelas han compartido su terreno e instalaciones para el uso de la comunidad por más de 200 años. La mayoría de los estados, incluyendo a California, tienen políticas para alentar o exigirles a las escuelas que abran sus instalaciones al público. En California, un estudio en el 2008, conducido por el Centro pro-Ciudades y Escuelas (Center for Cities and Schools en Inglés), reveló que cerca del 60 por ciento de los distritos escolares que respondieron, ya tienen algún tipo de asociación de uso compartido, pero otros miles aun no.
Los acuerdos de uso compartido facilitan la asociación entre dos o más entidades, frecuentemente distritos escolares y agencias locales gubernamentales, o sea parques y organizaciones de recreo o no lucrativas, para que abran sus espacios como son los patios de juego, campos atléticos, albercas, y gimnasios a la comunidad fuera de las horas escolares o el abrir las instalaciones comunitarias. a las escuelas a un costo reducido o sin costo alguno.
Las asociaciones de uso compartido pueden ser formales (basados en un documento legal) o informal (basado en un saludo de manos), pero los acuerdos formales dan mayor protección a las instalaciones, y a el grupo de la comunidad utilizando las instalaciones, ya que el personal de la escuela puede cambiar con el tiempo. Las relaciones personales no son la forma más segura de garantizar acceso a las instalaciones en el futuro.
Un acuerdo formal también puede ayudar a prevenir problemas que pudieran surgir relacionados con el mantenimiento, operación, la responsabilidad, la propiedad o los costos.
Las investigaciones de la organización sin lucro New Schools Better Neighborhoods (Nuevas Escuelas Mejores Barrios) demuestran que para ser exitosas, las asociaciones deben tener:
Su comunidad puede ser el hogar de la próxima historia de éxito del uso compartido. Visite www.jointuse.org/about/sign-up/ para recibir noticias actualizadas de uso compartido en su correo electrónico.
Para obtener mayor información sobre uso compartido, vea “Joint Use School Partnerships in California: Strategies to Enhance Schools and Communities [Asociasiones de Uso Compartido Escolares: Estrategias Para Mejorar Escuelas y Comunidades],” un informe conjunto del Center for Cities and Schools y de Public Health Law & Policy.